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miércoles, 8 de abril de 2020

Mi arrebato: Sección II 'Mi color'

En Madrid, a 8 de Abril de 2020

Soy diferente si.

Eso salta a la vista.

A la gente le cuesta coger confianza conmigo sin antes juzgarme porque no soy blanca. 

Esto lo se, y aunque me siento super orgullosa de lo que soy, me deprime enormemente. 

Muchas veces, me siento sin lugar en la única tierra que me han dicho que me debía pertenecer por nacer aquí pero cuya entorno no confía en mi sin más, tal vez porque no crean ni confíen en eso (al fin y al cabo es pensamiento popular, al menos de algún sector). 

Aunque todas las personas de piel clara como ellos les fallen siempre están ahí. Pero a mi me recriminan cuando hago algo mal (y si lo hago os juro que es sin ninguna mala intención) hasta el punto de olvidar la confianza que se suponía que nos unía. Sin pensar siquiera que mi actitud pueda ser por otros problemas de verdad. Por muchos otros motivos más decisivos en mi actitud que mi color de piel o mis orígenes. Problemas para expresar lo que siento en el corazón, pero problemas que han sido muy manidos ilícitamente en esta sociedad para conseguir cosas apelando al buen corazón de otras personas. 

Lo que ocurre es que la situación se ha aprovechado de tal manera, que se ha trasformado en un racismo sexista de tal manera, que cuando una persona como yo los expresa, suenan cansinos y prefieren no creerse porque parecen revelar un interés oculto. 

Muchos son los blancos que culpan a los negros de sus problemas sentimentales, laborales y personales. ¿Pero y los problemas de la misma índole con los blancos? Al menos no se hacen tan mediáticamente públicos... 

Que la gente no confíe en ti, en mis circunstancias, y en un entorno en el que tú eres el diferente, el constante recién llegado, te puede condicionar profundamente. Puede condicionar tu actitud, tu predisposición, tu ímpetu, tu poder. ¿Cómo? Teniendo que demostrar constantemente que estás en son de paz y que no eres superior, aunque tu inteligencia, elocuencia o realidad no tenga la intención de generar desconfianza por lo que parece ser un descubrimiento nuevo. Mucho menos si es por buenos medios.

Entre los blancos tienen asumidos tanto los buenos como los malos medios. Entre ellos se soportan y se entienden y no se les ocurre demostrarse superiores unos a otros, al menos no abiertamente. Se respetan aunque no se respeten. Sin embargo de los negros siempre se ha cuestionado y estudiado su método de comunicación o superioridad y su inferioridad con respecto a otras razas. Y yo soy negra y vivo en un país de blancos.

Sé que hay sistemas para encajar. Muchas veces no son lícitos. Comprometen la integridad de uno mismo y aunque ni lo vean, la de los demás. Y es, tal vez, usar su mismo "modus operandi". Pero yo soy distinta. No digo igual a todos los negros y negras del país. Negra y distinta.  

Pero, igual que los blancos analizan a los negros, yo, por ser tan diferente y única en mi entorno, también lo analizo. Cómo se relacionan, pero siempre respecto a como lo hacen conmigo y con otras personas. Se observan muchas cosas según como sea quien se acerque pero, a veces veo que consienten cosas en principio ilícitas o irrespetuosas a esa gente que consideran como iguales y que aunque jamás yo haría, y si lo hiciera, serían imperdonables en mi caso. Tal vez por ese pensamiento popular de la superioridad o inferioridad respecto del hombre blanco al hombre negro.

A veces quiero morir. Pero como yo vivo y muero con la cabeza alta diré en voz alta un pensamiento que ejerzo y que me hace dar gracias siempre: por tener techo y comida y más en estos tiempos. No me gusta estar donde estoy pero, podría estar mucho peor y eso puede pasarme en cualquier momento. Les pasa a muchos que se han perdido como yo por este u otros motivos. Y eso creo que es más importante que el color de la piel a la hora de crear vínculos o, que el prejuicio que se pueda tener al mostrar solidaridad. Tener valores limpios y un corazón bueno y generoso y apreciarlo aunque el que tengas delante sea negro.


Así que si eres feliz, vive y deja vivir!


I. Morgades

lunes, 30 de marzo de 2020

Sobre la pregunta: ¿Quién soy? (III Parte)

En Madrid, a 30 de Marzo de 2020

Entendiendo la consistencia del 'ser' como, lo que 'es', entenderemos que su realidad interna vendrá determinada por los valores que el 'ser' haya asentado en si mismo, pudiendo ser estos verdades o mentiras.

Verdades incuestionables como son los valores, que son entendidos y compartidos por todos los 'seres humanos', porque constituyen el "peso" de nuestra importancia (para con nosotros mismos y para con los demás). Los valores no deben cuestionarse en tanto sean valores. Por lo tanto, el ser que 'es' en función de valores, difícilmente podrá ser cuestionado.

Mentiras, mientras asumamos una realidad que 'es' en si misma y no nos corresponde. Realidad ajena a nosotros para, hacer de ella nuestra propia realidad. Será una realidad incoherente en nosotros, pero seguirá siendo la consistencia de nuestro 'ser', en los confinamientos de lo que se atribuye a sí mismo ya que, se hace así mismo de esa manera y hace en consecuencia.

Esta forma de 'ser' durará más o menos en el tiempo porque será cuestionada (al generar una irealidad) en el que 'es' así y, tarde o temprano tendrá que volver a 'ser' en si mismo y de nuevo. Con sus propias experiencias y su propia interpretación de la realidad.

I. Morgades




Sobre la pregunta: ¿Quién soy? (II Parte)

En Madrid, a 30 de Marzo de 2020


Siendo todo lo que 'soy', un ente consciente en la ubicación y confines en los que me hallo, seré yo un cúmulo de experiencias corpóreas, sensoriales y universales; cuya realidad venga determinada por la materialidad de los componentes que la caracterizan y que se representan dentro de nuestro cuerpo como sensaciones que vienen causadas por los principios universales: los valores.

La pregunta del ¿qué soy? si cabe a lugar, será respondida por uno mismo, según la concreción de lo que las consecuencias de nuestro acto consciente hayan hecho de nosotros, sean estas verdades o mentiras. Pero, que serán reconocidas por mi mismo y respetadas por mi entorno.


I. Morgades.