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lunes, 30 de marzo de 2020

¿Quién es ella?

I. Morgades
En Madrid, a 30 de Marzo de 2020


¿Quién es ella?

Se pregunta la gente al mirarla cuando se deja ver o mirar...

¿Quien es ella?

La que esconde su luz entre las multitudes si no habla, y hace luz entre los pocos cuando alumbra.

¿Porqué brilla? y, cuando calla ¿qué la pasa?

Oculto se vuelve el amor cuando la pena lo halla.
Oculto el sentimiento que ha perdido, contra lo que calla.
Pierde el valor, pero no el ritmo el mundo
Tiene dolor, pero en su interior tiene un rumbo.

Su luz es su sentido, pero también es su camino
es lucha su vida y, cree que hay aún más destino
De fe intermitente, si se pierde entre lo ansioso
El motivo le vuelve, si cuando mira lo que ve es hermoso.


I. Morgades




domingo, 22 de marzo de 2020

Orientación sexual y sentimientos

En Madrid, 22 de Marzo de 2020.

Seguimos con el confinamiento.

Seguimos con el Estado de Emergencia.

La mujer y otros familiares del presidente del gobierno (Pedro Sanchez - PSOE) están contagiados por el virus de la pandemia.

Siguen los muertos.

Y mientras tanto, yo intento resarcirme de tanta incertidumbre escribiendo.

Y hablando de confinamiento, quiero hablar de orientación sexual y cómo esta ha evolucionado.

***

Sabemos que hoy en día existen muchas formas de sentir el amor (o al menos eso nos quieren hacer creer).

Hoy en día, hay países que plantean que, la pederastia se considere un tipo de orientación sexual.

A mi simplemente me parece alarmante.

Pero ¿porqué no se habla abiertamente de ello para poner el grito en el cielo?

Hoy en día se respeta lo que se llama "amor libre". Pero, ¿es realmente amor?

Apelan a que antiguamente las relaciones no se mantenían por amor si no por conveniencia y que eso nos mantenía castrados. ¿Pero ha sido así en todas las épocas dela historia y en todas las clases sociales? ¿en todos los países?

Pareciera que se respetara más esta teoría ideológica del "amor libre" que lo que llamaré "amor tradicional".

Pero, porqué el amor libre es amor libre y el amor tradicional amor tradicional.

***

Pues bien, entiendo que, la diferencia entre ellos son las bases sociales y emocionales en las que se basan.

El amor tradicional responde al sentido en que las sociedades (incluso las más antiguas) entendían los vínculos afectivos para la proliferación de la familia. Lo que es; un hombre, una mujer y la creación de estos de unos hijos. Ese sería el núcleo familiar que se ha entendido siempre por "tradicional". Todas las sociedades para su proliferación, se han basado en él.

**Entendemos, que no se puede ampliar (al menos no antiguamente) la familia si  no se dan las condiciones adecuadas, es decir, que el miembro varón engendre al miembro femenino, y el miembro femenino de a luz. Sin estas condiciones no habría familia (o al menos, no familia tradicional) como siempre se la había conocido.**

Después surgió el "amor libre". Que es un término más o menos moderno.

***

En pleno siglo XXI, las cosas han cambiado un poco.

Ahora el núcleo familiar, no está supeditado a una lógica tradicional, si no a una corriente ideológica.

Y ¿porqué digo a una corriente ideológica y no al amor como algunos esperan?

Porque, partiendo de una necesidad presupuesta de expresión de la sexualidad (natural o no) de las personas que componen este siglo, se apela a una nueva coherencia sexual y existencial en la que el amor hace de intermediario para mantener ese tipo de relaciones sexuales fuera de lo tradicional.

Para entender ésto, primero tendremos que saber qué entendemos por "amor" y por "sexo".

***

Somos conscientes de que la palabra sexo, primordialmente considera el género de la persona humana. Y entiendo, que al ser una palabra asignada posteriormente a la existencia del género e incluso del apareamiento, también somos conscientes de que es posteriormente que ha adquirido el significado actual.

Entendemos que como somos seres evolucionados, ya no nos apareamos, si no que mantenemos relaciones sexuales.

Es evidente, que el sentido de estas dos palabras hoy en día es muy diferente. Las personas mantienen relaciones sexuales, no se aparean. Aparearse, en la época de atapuerca se hacía por instinto de supervivencia de la especie. Hoy, mantener relaciones sexuales se puede hacer por muchos motivos. Por desatar estrés, por salud, por belleza, e incluso por la procreación.

Pero, en medio de toda esta circunstancia, hay un hecho o mecanismo que conduce esta relación sexual, apareamiento o acto de procreación, y a través de la cual se decide con quien mantener relaciones sexuales. Ya sea por gusto o incluso hoy en día por interés.

Podría decir que ese mecanismo es siempre el mismo, pero, ha diversificado.

Hoy en día hay muchos motivos por los cuales se mantienen relaciones sexuales (sean conocidos o no, más dignos o menos dignos) pero se mantienen con un objetivo y mediante un medio que puede ser ideológico o sentimiental.

De ahí lo que considero la diferencia entre sexo con amor o sin amor.

Entonces, ¿cual es el problema?

Si vivimos en la sociedad del amor libre, ¿quién soy yo para juzgar el motivo por el cual hoy en día las personas mantienen relaciones sexuales?

***


En primer lugar, considero, que sí, todo tiene que hacerse por un motivo o razón (más valorable o no, más o menos digno) pero el cómo se haga y para qué también considero que tiene que tener importancia.

¿Por qué?

Considero, que siendo ya Homo Sapiens Sapiens (que no Sapiens a secas), debemos tener consciencia de que lo que pensamos, decimos o creemos y, cómo lo expresamos a través de nuestro cuerpo, tiene importancia y sobrotodo, tiene que tener una coherencia histórica que resultará lógica.

Mantener relaciones sexuales ideológicas, no responde a la necesidad fisiológica de nuestro cuerpo. Y os diré por qué.

Nuestro cuerpo, nuestro sexo y nuestras células, tienen una memoria genética. Muy inteligente. Recuerda físicamente, que las relaciones sexuales, primordialmente son para procrear. Si no, nuestra constitución fisiológica también habría cambiado. Nuestros órganos sexuales. Habrían evolucionado. Pero se mantienen.

Para el cuerpo humano, una vez desarrollado, ya tenemos designada nuestra tarea en el hecho de la procreación y ese es su fundamento básico. Y aquí solo hablamos de los físico.

Luego está lo cerebral, que algunos llaman intelectual. Pues bien, no es lo mismo.

La intelectualidad es una consecuencia de la actividad cerebral (que también es física) pero es una consecuencia ideológica. No por eso menos importante, ya que sin ideas no hay pensamiento o viceversa pero, sin la organización de ideas, no hay intelectualidad.

Recordemos que las teorías modernas del porqué de las relaciones sexuales libres es muy reciente. Antes directamente se asumía que las cosas no eran así.

Entonces, ¿de donde viene tanta ansiedad por considerarse sexualmente libres, al menos, en países desarrollados?

Algunos, apelan a eso, a que hay una parte de la sociedad que no ha evolucionado y que no acepta estas, diferencias que al fin y al cabo para mi solo son ideológicas. No respetan la diferencia sexual en la que ellos se ven enmarcados. Y esto les resta derechos. Les impide ser más libres.

Esta corriente ideológica de los que llamaré "afectados" está en contraposición a una parte de la sociedad que no acepta esa nueva corriente ideológica (que será vista de una u otra manera según qué país y qué gobierno) del amor libre. He intentare desentrañar el sentido de su por qué.

***

Algunos de los "no afectados" entienden, que su libertad sexual estará también en compromiso si se considera la libertad sexual de los "afectados" ¿dónde radica el problema? En que piensan que el sentido de la familia (pilar fundamental de toda sociedad) se destruirá. Y esto es importante considerarlo.

¿Se trata de un problema de libertad de expresión entonces?

¿Una cuestión ideológica?

¿Se puede crear una familia sin amor, solo basándose en teorías ideológicas?

Hoy en día si.

Incluso, hemos llegado a un punto en la historia en la que, posicionarnos a una edad joven ante la teoría de las relaciones tradicionales (para mi, las que se dan por amor y hoy en día, en plena libertad de elección entre un hombre y una mujer y, se hacen con el propósito de ampliar la sociedad hacia un bien común, ya marcado o no), parece arcaico, antiguo. Se tergiversa y no se respeta. Y ahí está el problema.

No se respetan las libertades de unos ni se respetan las libertades de otros. Los mismos que juzgan que no se les respeta, no respetan al juzgar a los demás.

Particularmente, creo que el respeto no se puede ejercer si no hay un equilibrio entre lo que pensamos y lo que hacemos. Lo que decimos y lo que sentimos.

Y ahí radica la cuestión.

Una corriente ideológica, puede crear trayectoria pero a no ser que esté en concordancia con nuestros actos no será coherente ni durará en el tiempo. Pero, ¿puede una corriente ideológica dirigir nuestros actos y palabras? Depende.

Dependerá hasta qué punto nos creamos lo que nos decimos o nos dicen.

Pero, ¿no es creer una sensación de certeza?

Aquí ya entra la sensación del cuerpo de si lo es. Sí, la proyecta el cerebro, pero, la sentimos en todo el cuerpo, de ahí la sensación de realidad. Por lo tanto de certeza.

Por lo tanto, ¿se puede creer en una idea que no se siente, o mejor dicho, que no se interioriza?

Entramos aquí en la disociación: actividad cerebral (que no intelectualidad) y experiencia física. Esto no debería ser posible. Sin embargo, si se puede disociar la intelectualidad de la experiencia física, en cuyo caso, si es así, no habrá sensación de certeza.

Pero si no nos lleva a la certeza, ¿para qué es posible esto?

Pues bien, llegaríamos aquí a circunstancia de que hemos evolucionado a Homo Sapiens Sapiens, como decía antes, y que esto debería llevarnos a una lógica racional entre pensamiento y experiencia. O al menos, a dirigir nuestros actos en función de esta coherencia.

El problema viene cuando no hemos experimentado lo suficiente como para adquirir esa coherencia. No significa que no podamos, simplemente que no lo hemos hecho.

Entonces, cómo entender el amor libre, si según entiendo yo no va en concordancia (al tratarse de un movimiento ideológico) con la memoria genética de nuestro cuerpo o física.

Pues bien, muchos dirán que el mantener relaciones con una persona del mismo sexo, o con un menor como se dan casos o incluso con un animal, no va en detrimento de la memoria genética o el porqué de la selección sexual de nuestro cuerpo en el momento de la gestación. Pero para mí, hasta en eso, la naturaleza nos da una lección de experiencia porque sí sabe lo que hace.

También dirán que ese tipo de relaciones viene ocurriendo desde hace siglos, algunos incluso dirán que existen ese tipo de relaciones desde los neanderales, pero yo digo, que nosotros hemos evolucionado y hoy en día obviamos (tal vez por nuestros propios intereses o no), el hecho de que para mantener relaciones sexuales con una persona ajena necesitamos una excusa y esta debe ser honesta (o puede que no). Y ahí está el problema.

En la época de Atapuerca, los neandertales no se guiaban por ideología. Sabemos que eran más agresivos e instintivos a la hora de mantener relaciones sexuales. Pero nosotros ya somos Homo Sapiens Sapiens y según esto, deberíamos saber por que las tenemos y esto, tener cierta concordancia con la lógica de la naturaleza a la que hemos llegado.


***

Entonces, entiendo que se pueden mantener relaciones de una manera honesta y de una manera deshonesta. Por amor, o ideológicamente. Y dependerá del vehículo nuestra excusa para mantenerlas.

Y en eso consiste el amor libre. En idealizar el motivo o la excusa por la que se mantienen relaciones sexuales. Darle otro sentido que el tradicional.

¿Por qué? Tal vez, porque con la evolución del hombre y la sociedad, los intereses del ser humano han cambiado. Es curioso, porque han cambiado sus intereses pero su fisiología no. Y eso es lo interesante.

¿No sería posible, que en una constante evolución del pensamiento y la consecuente ideología, hayamos perdido la concordancia entre lo que decimos y hacemos?

Siendo la procreación el mayor factor de evolución del ser humano y viendo como esta es conducida o bien por sentimientos (coherentes o no) o, apoyados en teorías ideológicas aprendidas del exterior, ¿es lógico, que existan otro tipo de vínculos afectivos al margen del que yo considero tradicional a día de hoy?

***

Todos hemos idealizado alguna vez el amor (vehículo o excusa para mantener relaciones sexuales). Encontrar a una persona única para nosotros con la que compartir el resto de nuestra vida llenos de dicha y alegría (pura ideología). Pero muchas veces eso no nos es posible. Incluso por factores ajenos a nosotros. Entonces, entra en juego la sociedad que intercede en nuestro amor (papeleos para casarse, intromisión de terceros que afectan a la relación, desconocimiento del sentido de la pareja, etc.). Surgen otras formas de amor. ¿pero en qué se basan?

En este sentido, entiendo fundamental el factor social de que las instituciones enseñen a sus ciudadanos el verdadero sentido de las relaciones sexuales ya que, las diferentes teorías ideológicas, apelarán a circunstancias vividas por otras personas relacionadas o no con nosotros.

Creo que ha de haber un motivo honesto para mantener relaciones y este se siente que estudiar y tener una lógica completa.

Pero porqué las instituciones. Pues bien, porque son las responsables de la conducta social de sus ciudadanos. Y muchas veces, esta conducta afecta a las relaciones.

Ya no digo que orienten sexualmente, digo que informen sobre el sentido fundamental del vínculo para mantener relaciones. Que se estudie.

***

Y digo esto porque hoy en día parece que basta una teoría para que una relación se convierta en relación. Si se interioriza se convierte en creencia. ¿o no? ¿donde quedan los sentimientos honestos y limpios? Los que saben las respuestas de las preguntas.

Entiendo que en tanto una relación sexual se base en una teoría y no en una emoción lógica (como es el amor), las relaciones sexuales no serán honestas. Al menos, no con una lógica coherente de los sentimientos y la sociedad.

¿Pero de donde nacen los sentimientos honestos?

O la pregunta es, ¿dónde se confunden?

Pues bien, creo que el problema está en la falta de concordancia entre nuestras propias ideas como individuos (y nuestro pasado) y nuestra experiencia o memoria fisiológica de lo que somos, además de una descordinación de la conducta social exterior y para con nosotros.

No digo que el "amor libre" sea un mal social, digo que no tiene consistencia histórica por lo tanto no tiene mucho futuro en tanto no se comprenda el sentido honesto de la unión.


I. Morgades.

martes, 25 de agosto de 2009

Cuando el aire era aire y el agua, agua

Ahora que vivimos en la incertidumbre de saber si el mañana más cercano nos depará un futuro en la tierra en el que los seres vivos tal y como nos conocemos hasta ahora podamos sobrevivir, miro hacia atrás en un intento de dar un sentido lógico a lo que ha sido la trayectoria que el ser humano ha seguido desde el momento en que comenzó a formar parte activa de su entorno y hasta nuestros días.

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Es interesante el hecho de que el ser humano pasara de tener hijos sin nisiquiera planteárselo, ha pensar que tal vez si los tiene ahora, les esté condenando a vivir en un mundo prácticamente inhabitable o en un planeta sin los suficientes recursos básicos para su propia supervivencia, donde la situación termológica sea tal, que el ser humano deje de ser parte necesaria sobre la faz de la tierra.

Pasamos de vivir sin plantearnos el sentido de nuestra existencia a planteárnoslo constántemente y a diario. No contentos con eso, no solo nos preguntamos sobre nosotros como individuos sino sobre todo nuestro conjunto. Entonces pues, después de tantos siglos y siglos de intentar comprender el sentido de nuestra existencia en general ¿sabemos aún porqué o para qué estamos aquí?

Yo personalmente creo no tener mucha idea, así que si por favor alguien lo sabe o a leído alguna teoría sobre el tema por favor, que no dude en postear una respuesta.

Y así como los árboles contribuyen a la creación de oxígeno, las abejas a la polinización, seguido ésto de un largo etcétera con todos los seres que viven en la faz de la tierra, cuando se trata del sentido estricto de la necesidad de existencia del ser humano individual o globalmente pues, me surgen dudas existenciales.

Como conjunto, en muchas ocasiones, dejamos bastante que desear, pero ¿qué tal individualmente?

Lo lógico sería intentar hacer lo posible por sentirse bien con uno mismo cada día, pero aún hoy, parece que globalmente (aunque no a la gran mayoría, afortunadamente) nos sigue resultando dificil vivir en comunidad con personas de diferente ideología y nos cuesta respetarnos los únos a los otros en éste sentido. El egoísmo y el sentimiento de superioridad respecto de unos a otros prima, casi mayormente, sobre la tolerancia y el interés por el conocimiento incluso en las más altas esferas.

Para mí ahora mismo pareciera que nuestra existencia hubiese tenido más sentido cuando no sabíamos nada (allá por el principio de nuestros tiempos) que ahora que se supone que sabemos tantas cosas.

Por aquel entonces la presencia del ser humano en el planeta no era perjudicial. Era un ser más, que convivía en armonía con el resto de los seres vivos que lo componían. Iba adquiriendo poco a poco conocimiento tal, que hoy en día parece resultar más provechoso que muchas de las genialidades tecnológicas que se construyen y que tanto nos sorprenden. Y todo eso con un cuarto o menos del conocimiento que hoy en día poseemos.

Parece una señal clara de que antaño, antaño con menos conocimientos eran capaces de obtener mejores resultados a la hora de beneficiar su propia existencia. ¿En qué momento la cosa empezó a ir en detrimento?

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Es sabido que las antiguas civilizaciones o al menos a muchas de las que por supuesto nos preceden, son consideradas de una inteligencia sublime y cuyas investigaciones y creaciones son dignas de estudio por muchos científicos que todavía hoy no consiguen entender como llegaron a saber tanto, sabiendo tan poco.

Si entonces las investigaciones iban por delante de los acontecimientos ahora mayormente sucede al revés. Algunos incluso se atreven a afirmar que ya todo está inventado. Como si ya lo supieramos todo y no tuvieramos nada más que saber...

Y tal vez ahí es cuando empieza todo. Cuando aquellos que consideran que ya lo saben todo en la vida empiezan a adquirir mayor responsabilidad social.

Supongo que cuando uno llega a ese momento en el que cree saberlo todo lo único que le queda por hacer (ya que ya no necesita y por tanto ha dejado de observar y aprender) es reinventar lo que ya estaba inventado y darle una connotación diferente, eso sí, desde ese nuevo punto de vista en el que hasta las consecuencias de los actos son sabidas y parecen no importar demasiado.

Y así pasaríamos de crear armas que valieran para la caza y nuestra supervivencia a crear armas para matarnos los unos a los otros. De crear remedios que nos sirvieran para calmar nuestras dolencias y malestares a crear remedios que nos crearan una nueva enfermedad llamada drogodependencia o drogadicción. De usar la violencia física para defendernos de los ataques externos en momentos críticos a usarla como medio para someter a nuestro entorno... De cabrearnos de forma agresiva para expresar nuestra negativa y así ser escuchados a usar una premeditada violencia verbal para minar la autoestima del supuesto contrario... etc., etc..

Esto significa que el modo que tenemos de entender nuestra existencia afecta directamente al modo de relacionarnos con nuestro entorno. Si yo pienso que el entorno es una mierda, entonces trataré al entorno como a una mierda enorme, y si somos 6 billones de personas en el planeta pues no es de extrañar que el "global warming" esté iendo muchísimo más rápido de lo que esperaban hace 40 años.

Antaño, nuestros antepasados no tenían tiempo de plantearse si estaban o no a la altura de ciertas circunstancias o si sus vidas eran o no una mierda. Por consiguiente no lo eran. Que ahora nosotros, aquí en el "mundo desarrollado", creamos que nuestro estilo de vida es el mejor que hallamos podido imaginar y que todo lo que esté por debajo no esté a la altura, no significa que la vida de los de entonces para ellos no lo estuviera...

Las culturas ancestrales respetaban la naturaleza. Usaban su cerebro y las consecuencias nunca fueron negativas para ésta. Respetaban a los animales y solo los cazaban por superviviencia no para colgarlos de sus paredes y disecarlos como trofeos.

Observaban las estrellas para saber como funcionaba el universo y por consiguiente ellos mismos no para intentar encontrar un beneficio dirécto o para saber si encontrarían algún día en ellas algo que les pudiera beneficiar de alguna manera.

Pero sin embargo hubo un momento en el tiempo en el que todo cambió y lo negativo y contraproducente empezaba a tener más fuerza. Los valores como el amor por uno mismo y por los demás, el respeto al entorno, el crecimiento personal, el desarrollo cultural, la necesidad de conocimiento positivo que alimentara al cerebro se alejaba de los intereses primarios. Así hasta nuestros días.

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Incluso ahora que todos y cada uno de los miembros de la llamada humanidad, somos conscientes de que el camino que seguimos no es el correcto, ahora que hemos visto los resultados y estamos presenciando las catastróficas consecuencias que tal vez no sean ni un pequeño atisbo de lo que el futuro nos prepara, incluso ahora, hay miembros de las más altas capas sociales, personas que tienen el control sobre la vida de tantos y tantos miles de millones de personas que no parecen tener el más mínimo interés por salvaguardar los intereses del ser humano en la tierra y del resto de los seres vivos que desde antes que éste conviven en ella. Pero no sólo ellos, sino tambien personas normales y corrientes...

En este sentido, el ser humano en su conjunto se comporta de forma bastante parecida a un ser humano en su singularidad. A una sola persona.

La mayoría de nosotros no es consciente de los problemas que puede generar una situación hasta que empiezan a ocurrir y a afectarnos de forma directa. No apreciamos lo que tenemos hasta que lo perdemos. Pero lo que hoy en día está en juego no es algo que tarde o temprano podamos volver a recuperar...

No se trata de un novio o novia que perdimos por la falta de atención aunque al final y con el tiempo nos demos cuenta de que en realidad no le queríamos... O de una situación que podríamos haber evitado pero que por las circunstancias olvidaremos con facilidad, e incluso tendremos la oportunidad de volver a vivir. La tierra que nos sostiene es la que está en juego.

A cuántos les importa realmente.

Afortunadamente, hace décadas ya que se viene investigando sobre el tema del cambio climático y sin embargo, es ahora que las personas de a pie están siendo alarmadas de forma constante y desde todas las esferas, cuando parece que realmente estamos empezando a concienciarnos de forma masiva. Ahora que parece que la cosa está más avanzada que nunca antes y que somos capaces de verle las orejas del lobo.

Y aún sin ser realmente conscientes de si es demasiado tarde para evitar un cambio tan drástico que sea capaz de modificar nuestros estilos de vida de tal forma que nunca más vuelvan a ser tal y como los conocíamos, comenzamos a reaccionar.

Reciclamos mucho más que antes. Ahorramos mucha más agua, y muchos de nosotros intentamos respetar nuestro entorno todo lo posible. Ahorramos energía apagando aparatos eléctricos que no utlizamos, buscamos coches que contaminen lo menos posible, procuramos utilizar productos biológicos que respeten el medio ambiente, e incluso alimentos. Y es el miedo a perder lo que tenemos lo que nos mueve. Ser conscientes de que lo que está ocurriendo está ocurriendo de verdad y nos afecta, está llevando a un moviento en la conciencia del ser humano.

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Recuerdo cuando iba al colegio y nos hablaban del efecto invernadero. Nos hablaban de aquello que lo provocaba y de cómo sucedía en la atmósfera: "El efecto invernadero viene provocado porque el CO2 se acumula en las capas inferiores de la atmósfera impidiendo que los rayos del sol salgan al exterior y provocando un calentamiento del planeta". Pero nadie nos hablaba en profundidad de las consecuencias brutales de ésto, ni sobretodo de los orígenes, a persar de que había estudios e investigaciones profundas que desde hacía años advertían del tema y nos explicaban los principales exponentes de la situación. Pero sobretodo nos exponían el problema dejándonos ese sentimiento de frustración 'tal', debido a que nos decían como era posible que eso ocurriera claro, pero es que, daba la casualidad que el motivo era el único estilo de vida que conocíamos, vivíamos y que se nos exponía. Así pues, según te lo decían, te entraba por un oído y te salía por el otro. O bien para evitar la frustración lo mejor que podrías hacer para olvidarlo era eso, olvidarlo.

Entonces, duele ver cuántas veces nos habrán contado las verdades a medias (que digo a medias, ni siquiera un cuarto de las verdades) que nos han enseñado a no creer necesario indagar en la profundidad de las cosas, como si lo que hubiera detrás de ellas no fuese importante. A ver que existen otros estilos de vida compatibles con nuestra presencia en la tierra. Y cuantos ciegos habrán incurrido en la consecución de las necesidades del verdugo, unas veces con indiferencia o pasividad... otras veces por dinero.

¿Qué sentido tiene todo ésto?

E incluso ahora, muchas personas que escuchan hablar del cambio climático prefieren negarlo, cambian de canal, lo rechazan y lo niegan, con tal de no enfrentarse al miedo que les provoca pensar que por la culpa de la insensatez del hombre, el mundo puede llegar a donde está llegando. Ellos y ellas ya tienen bastante con sus vidas truncadas, con los pagos de sus coches y su ropa, y de sus casas, algunos con sus fines de semana en lujosos hoteles donde encuentren el trato respetuoso afuera y que no pueden encontrar dentro de sí. Otros con llevar a sus niños al colegio para que les enseñen lo que alguien (que no se sabe quien es) considere necesario que se les deba enseñar.

Así es el egoísmo. Y cuando uno es egoísta tiene miedo. Y el miedo es algo que necesariamente ha de superarse. No puede uno mirar hacia otro lado y esperar a que todo pase. Ya no.

Guerras y más guerras por intereses económicos. Intereses económicos que significan dinero y más dinero para lujos y ventajas efímeras que nada tienen que ver con las verdaderas necesidades de nuestra existencia. Bosques quemados que se cuentan por millares de ectáreas, sistemas de abastecimiento innecesarios y perjudiciales. Millones de personas obnuviladas, alejadas de la realidad y contribuyendo con su indiferencia y su egoísta pasividad a la decadencia de nuestra existencia. Millones de dolares, euros, yenes, libras, etc., que curiosamente podrían ser conseguidos igualmente de una forma lícita y en absoluto destructiva. O reinvertidos en beneficio del conjunto de la humanidad, ¿o acaso el dinero no lo inventamos nosotros? Porque pareciera que las reglas por las que se rige el mundo que hoy conocemos hubiesen sido selladas de tal manera y fueran tan inamovibles como las reglas que nos obligan a respirar, a parpadear o a beber agua... Sin embargo, no es el caso. Se inventaron por el hombre y como tales, se pueden cambiar. El hombre no tiene ni tendrá nunca, más poder que la fuerza de la naturaleza.

Puede que todas estas incongruencias deriben de la necesidad de entender el sentido de la exitencia del ser humano y del saber hasta qué punto éste es necesario o no para el funcionamiento y la continuidad de la existencia de la tierra (tal y como puedan ser los árboles y su clorofila, las aguas y todos sus elementos que la hacen tan necesaria, etc.) Pareciera que cuanto más sentido pretendemos encontrar peores semillas plantamos. Así unos intentarán llegar a lo más alto cueste lo que cueste, para sentir que pintan algo en ésta vida y otros simplemente se limitaran a obedecer para que alguien les dicte el sentido de las suyas.

Esto vuelve a hacer que me pregunte qué sentido tiene o ha tenido nuestra existencia en éste planeta. Porqué llegamos aquí y que sentido habremos tenido si nosotros mismos nos echamos de una patada.



Por I. Morgades.

lunes, 17 de agosto de 2009

'You are not alone'

How important the message contained in a song can be...

How important the fusion with it's music...

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Sometimes we will find ourselves listening to certain songs that will allow our hearts to lead us to places where maybe we had not ever been to yet but still are very familiar although they seem to be far away from our routine.

Or they might just bring along to present old memories and feelings that we thought had been already buried but suddenly rise up again with such power that we can't just deny.

There is always a moment on time when we take off and feel represented in a song that involve us to suddenly make us touch down on our inner self. The bottom of some place inside us that most of the time is left out forgotten.

Whether it is because we don't have time to reach this hidden places very often or just because we don't know how to get them easily, when we get to this point it feels like nothing else matters but that we are feeling at that very instant.

That 's something only music can do. There will not be time to even think about it. In a moment, whether you want it or not it will take you anywhere. A place where you actually know what you want, how you feel and why. A place where you can get to really meet yourself.

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How do we get there easy?

Well, let's say laying down, closing our eyes, taking a deep breath and letting ourselves go with the flow of that music.

What is that song for you?

Please let me know.

By now I'm just suggesting you one that many of you might have already heard, and some others might just have not. However, I think it switches on a point where we all have been to and is nice to remember or simply show us a place where some of us are just wanting to be.

I hope you relax and enjoy it.

By I. Morgades.